precipitado y vuelto a la cornisa

domingo, noviembre 01, 2009

El sueño del pibe


La historia es esta. Eduardo Sacheri era un escritor humilde que había conseguido su mecenas. El dueño de las librerías Galerna, de Buenos Aires, lo editaba en su pequeña editorial. El mecenas sabía bien lo que tenía en la mano y, los lunes por la noche cuando se reunía con sus amigos del rubro en la infaltable partida de pocker, ante comentarios de grandes logros de las grandes editoriales, él reía y decía que ahí entre los suyos, había un muchacho que prometía y que él ya había vendido tres ediciones de una novelita muy linda que aquel había escrito.

Y claro, parece que la novelita llegó a manos de Campanella y ni lerdo ni perezoso le puso manos al asunto.

Y ahí la tienen a la película (El secreto de sus ojos) que modifica mínimamente el título de la novela (La pregunta de sus ojos), batiendo récords de taquilla, y con justa razón.

Destacable Francella. Irreconocible. Impecable. Del resto para no ser repetivo diremos que merecen los mismos adjetivos. Y en cuanto a la película. Digna de las grandes productoras. Su calidad de imagen. El concepto narrativo. La composición de la trama. Las locaciones. Y todo todo todo todo.

Es un policial, claro. Y está planteado con los conceptos americanos del género, pero hábilmente adaptado a la realidad latinoamericana. Guiños ocurrentes como la presecusión en un partido de fútbol lleno de gente. Y el camino hacia un final sorprendente.

No al boludeo general de efectos y grandiosidades hollywodenses! Gasten $25 en esta y si se arrepienten, me avisan y yo les devuelvo la entrada.

PD. Che, si alguien tiene acceso a Campanella me avisa tabmbién para mandarle manuscritos. Porque claro, se iaginarán que después de esto, a Sacheri ahora lo publica Alfaguara.

Juan José, si estás al pedo, el domingo venite que hago un asadito en casa.

3 Comments:

Blogger Marisa said...

Hola
Estoy en todo de acuerdo con tu comentario de la película, pero la novela no es moco-e-pavo. Leì "La pregunta de sus ojos" y es tan buena que a la semana volvía a leerla. Cada capítulo (bueno, no sé si todos, al gunos no)Tiene ese clac de final de cuento. Los personajes secundarios estan muy cuidaditos y vas recordando que ahora también se edita algo de buena narrativa.

11:28 a. m.

 
Blogger Proyecto María Castaña said...

¡Quiero leer la novela! Silvio, qué buena la historia del escritor. Quién te dice que, un golpe de suerte, ponga tus textos en manos de Campanela. Por lo que se ve en las entrevistas, parece un tipo humilde y macanudo. Habría que rastrearlo. A mí, por ejemplo, con todos los laureles que tiene, me sorprende verlo en un pequeño programa de ciencia de Encuentro como actor y comentarista.

12:09 p. m.

 
Blogger Silvio said...

Mirá Paula, si Campanella me da una manito como esta, que no te quede duda que la historia la tiene que contar Maru Castaña

11:41 p. m.

 

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